
El clima o la cultura de la empresa tiene una gran influencia en el buen operar del negocio ya que implica la comunicación, información, liderazgo, colaboración, valores, códigos no-escritos, etc.
Una cultura empresarial equivocada puede tener como resultado que la empresa dedique más tiempo a resolver temas internos que a mirar al mercado.

Las personas definen las estrategias, las implementan, trabajan en equipo, motivan a los demás y buscan oportunidades de negocio.
Es clave saber qué personas necesita cada empresa para conseguir sus objetivos.
Las personas aportan experiencias y formación y, sobre todo, una manera de trabajar, una filosofía de trabajo y unos valores. Las personas aportan unas competencias al trabajo.
Es esencial saber qué competencias necesita cada empresa y puesto de trabajo para llegar a conseguir sus objetivos.

Para conocer en profundidad a una persona es útil realizar un Assessment (también conocido como evaluación o entrevista en profundidad). Un Assessment se realiza en base a las competencias de un puesto de trabajo (liderazgo, trabajo en equipo, organización, negociación, etc.) y da como resultado un perfil de cumplimiento de dichas competencias, una descripción de la manera de trabajar de la persona, de sus ambiciones y motivaciones, sus puntos fuertes y áreas de desarrollo.

Todas las personas que tienen contacto con un profesional lo ven desde su particular punto de vista (superior, igual, equipo a su cargo) y desde su propia perspectiva. Para cada interlocutor destacan unos puntos del profesional pero nadie tiene la visión total para poder valorar la persona y darle un feedback de desarrollo.
Para conocer de manera óptima y objetiva a una persona, darle una visión de todas sus habilidades y una orientación de desarrollo, es útil realizar un 360º.